Guamán Yuccha, Byron AlejandroSuárez Cujilema, Daniela Alejandra2026-06-242026-06-242025-09-12https://repositorio.iste.edu.ec/handle/123456789/130El proceso de envejecimiento en la población ecuatoriana implica diversos retos en la atención sanitaria, especialmente en instituciones dedicadas al cuidado de personas mayores. A lo largo de esta etapa vital, los individuos suelen experimentar un declive en sus funciones cognitivas, destacándose la memoria inmediata como una de las más vulnerables. Esta capacidad mental es fundamental para la realización de actividades diarias y para conservar la independencia personal. Sin embargo, la pérdida progresiva de estas habilidades puede intensificarse en ambientes donde predominan la rutina, la escasez de estímulos intelectuales y el aislamiento social, condiciones frecuentes en hogares geriátricos. Para abordar esta problemática, las intervenciones no farmacológicas enfocadas en la estimulación mental se presentan como opciones terapéuticas efectivas. Dichas estrategias promueven la conservación y mejora de las facultades cognitivas mediante ejercicios y actividades planificadas que aprovechan la capacidad de adaptación y reorganización cerebral, conocida como neuroplasticidad. En el contexto del cuidado enfermero, implementar programas dirigidos a reforzar la salud mental de las personas adultas mayores se convierte en una acción crucial que contribuye a la atención integral y al respeto de la dignidad de esta población vulnerable. El propósito de la investigación fue examinar el impacto que genera un programa estructurado de estimulación cognitiva sobre la memoria a corto plazo en adultos mayores institucionalizados en el Hogar de Ancianos Sagrado Corazón de Jesús, ubicado en la provincia de Tungurahua, Ecuador. La metodología empleada corresponde a un diseño cuasi-experimental, con un enfoque cuantitativo que permitió medir los cambios en la función cognitiva antes y después de la intervención. Para evaluar la memoria y otras habilidades mentales, se utilizó el Mini-Mental State Examination (MMSE), una prueba reconocida internacionalmente por su validez y confiabilidad. xix Se seleccionó una muestra intencional conformada por 15 residentes permanentes, quienes cumplían con criterios específicos que incluían tener 65 años o más y presentar signos leves de deterioro cognitivo. Durante dos semanas, los participantes fueron sometidos a sesiones de estimulación mental de 45 minutos, realizadas tres veces por semana. Las actividades incluyeron ejercicios de atención, cálculos básicos, tareas de ordenación secuencial y ejercicios de memoria verbal, diseñados para favorecer la retención y el procesamiento de información. Los resultados evidenciaron un incremento significativo en las puntuaciones obtenidas en el MMSE tras la ejecución del programa, lo que indica una mejoría tangible en la capacidad para retener y manipular información de corto plazo. Este hallazgo sugiere que, incluso cuando existen signos iniciales de desgaste cognitivo, es factible intervenir positivamente para preservar y optimizar las habilidades mentales mediante estrategias adecuadas y supervisión profesional. Desde la perspectiva de la Enfermería, estos hallazgos resaltan la importancia de incorporar en la práctica clínica intervenciones individualizadas y con seguimiento constante, que integren tanto el aspecto fisiológico como el emocional del adulto mayor. Los profesionales de salud juegan un papel esencial no solo en la aplicación de estos programas, sino también en brindar apoyo afectivo y social, elementos que potencian los efectos positivos sobre el bienestar integral del paciente. Este estudio también aporta evidencia que puede ser empleada para mejorar protocolos de atención en instituciones geriátricas, enfatizando la necesidad de desarrollar planes de cuidado que contemplen el fortalecimiento cognitivo como una prioridad dentro de los servicios de salud dirigidos a personas mayores. La continuidad y adecuación de estos programas pueden contribuir a ralentizar el avance del deterioro mental y promover una mejor calidad de vida. xx En resumen, la implementación de actividades estructuradas de estimulación cognitiva en hogares para adultos mayores es una estrategia valiosa para preservar la autonomía, incrementar la funcionalidad y fomentar una vejez activa. La experiencia obtenida en el Hogar de Ancianos Sagrado Corazón de Jesús demuestra que intervenciones dirigidas y planificadas tienen la capacidad de impactar positivamente en las habilidades cognitivas, incluso en poblaciones con deterioro leve. Por lo tanto, esta investigación refuerza la importancia del rol de Enfermería en la atención gerontológica, posicionando a los profesionales como agentes fundamentales en la prevención y manejo del declive cognitivo. Además, promueve una visión integral del cuidado, donde se reconoce que mantener la salud mental es indispensable para asegurar la dignidad y bienestar de las personas en la etapa final del ciclo vital. Finalmente, se recomienda la implementación continua de programas de estimulación cognitiva que consideren las necesidades individuales y el contexto sociocultural de cada residente, asegurando que las intervenciones sean significativas y motivadoras. También se sugiere fortalecer la capacitación del personal de salud para optimizar la aplicación de estas estrategias y fomentar la participación familiar y comunitaria en el proceso de cuidado.esCOGNITIVAMEMORIAESTIMULACIÓNEDULTODETERIORO COGNITIVOEFECTO DE ESTIMULACIÓN COGNITIVA EN LA MEMORIA A CORTO PLAZO EN EL ADULTO MAYOR EN EL HOGAR DE ANCIANOS SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS – 2025Thesis