PROGRAMAS DE EJERCICIOS CONTRARESISTENCIA PARA MEJORAR LA ESTABILIDAD EN GRADO 1 Y 2 DE ARTROSIS DE RODILLA EN EL CENTRO DE REHABILITACIÓN FÍSICA DEL GAD DE PICAIHUA
No hay miniatura disponible
Archivos
Fecha
2025-03-16
Título de la revista
ISSN de la revista
Título del volumen
Editor
Resumen
La osteoartritis (OA) de la rodilla se define como la degeneración patológica del
cartílago articular y resulta en dolor, rigidez y una eventual limitación funcional
progresiva (Benjamín Abramoff 1, 2019). Se vuelve más común a medida que se
envejece, especialmente existen factores de sobrepeso, inestabilidad, actividad física
excesisiva.
El ejercicio de fuerza ha sido validado en varios estudios como una terapia efectiva
para la osteoartritis. Los programas de fortalecimiento, especialmente de los
cuádriceps, mejoran la estabilización de las articulaciones, reducen los síntomas
dolorosos y mejoran la movilidad (Benjamín Abramoff 1, 2019). También se han
observado mejoras funcionales y ventajas en la calidad de vida en la terapia acuática,
el entrenamiento con restricción de flujo sanguíneo y los ejercicios de resistencia
progresiva.
Estudio cuasi-experimental de pretest/postest sin grupo de control.
Se llevó a cabo un programa de ejercicios de bajo impacto tres veces a la semana
(sesiones de 45 minutos; repetidas durante 12 semanas) (ARIAS, 2024).
Incluye ejercicios de bajo impacto (modificados para limitaciones en el rango de
movimiento articular), fortalecimiento y movilidad articular (ARIAS, 2024).
La evaluación se llevó a cabo utilizando la Escala Visual Analógica (EVA) para el
dolor, el cuestionario WOMAC (para evaluar la funcionalidad articular), la prueba
Timed Up and Go (TUG) (para movilidad) y encuestas de adherencia y satisfacción.
Adultos mayores, aquellos entre 40 y 70 años de edad, con diagnóstico de osteoartritis
de rodilla y en grados I-III, seleccionados por muestra censal (ARIAS, 2024).
Mostraron importantes reducciones en el dolor y mucho mejor funcionamiento.
En comparación, al inicio, el 45% de los pacientes tenía dolor severo (EVA 7-10),
que cayó al 16,7% después de la intervención (Benjamín Abramoff 1, 2019).
Mientras que los pacientes con dolor leve (EVA 0-3) mejoraron del 13,3% al 53,3%
(ARIAS, 2024).
En promedio, el puntaje de la prueba TUG mejoró en 6,2 segundos, indicando
directamente una mejora en la movilidad y el equilibrio y, por lo tanto, una
disminución de caídas en pacientes mayores (Benjamín Abramoff 1, 2019).
Los participantes mostraron una alta adherencia al programa: el 63,3% de avance a
las tres sesiones semanales.
Otro efecto del ejercicio fue que los analgésicos se tomaron con menos frecuencia;
del 58,3% del tiempo al 16,7% fue uso diario, mostrando aún más el ejercicio como
una terapia complementaria (Benjamín Abramoff 1, 2019).
Descripción
Palabras clave
EJERICIOS, CONTRARESISTENCIA, ESTABILIDAD, ARTROSIS DE RODILLA, REHABILITACIÓN FÍSICA